La Agricultura es la profesión propia del sabio, la más adecuada al hombre sencillo y la ocupación más digna para todo hombre libre. Cicerón

lunes, 1 de noviembre de 2010

Soja RR transgénica de Monsanto


Dedicado a la gente del Mocase, y a los expulsados por la soja, la codicia, la ineptitud de los gobiernos, las topadoras y los plaguicidas.


Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías.

Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.

Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires.

Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.
Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.
Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.

Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.

Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.

Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.

Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

El Dr. Raúl A. Montenegro es Biólogo. Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia). Presidente de FUNAM. Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).

La actual industria agroalimentaria


Se ha preguntado de donde vienen los alimentos que alimentan al consumidor globalizado, les recomiendo vean en Internet Food INC ( http://www.youtube.com/watch?v=Bgy_rhu30EA) y El mundo según Monsanto (http://www.youtube.com/watch?v=Ln4Okz7eb0Q), verán cómo la industria alimentaria se ha convertido en una cadena de montaje donde importan tan poco los animales como los trabajadores. ¿Sabía que las vacas en EEUU ya no comen hierba? Sólo maíz, pero el que venden las seis grandes hermanas, Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Basf. Estas 6 corporaciones multinacionales controlan todas las semillas transgénicas (OMG, Organismo Modificado Genéticamente) del mundo, apropiándose legalmente de las compañías de granos para controlar el mercado agrícola y vendiendo las semillas junto con los agrotóxicos que ellas mismas producen (herbicidas e insecticidas). Maíz, trigo, cebada o soja que han aumentado su precio en un 50% sólo este verano.


En los años sesenta la Fund. Rockefeller promovió la revolución verde con fines en teoría loables, pero unos descubrimientos dieron paso a otros y… la producción campesina que llevaba diez mil años basada en semillas libres, agua, tierra, sol, trabajo humano y tracción animal, pasó a ser como cualquier cadena de fábrica. Entonces cada agricultor era capaz de alimentar a otros 5 seres humanos, hoy a 250. Pero, ¿ha servido ello para reducir los 925 millones de hambrientos? Las 6 empresas han patentado el invento, lo que convierte en ilegal cualquier uso sin pago previo, ¡todos los años!... Algunos agricultores en EEUU se han negado a plantar los OMG y se enfrentan a demandas judiciales por difamación, y es delito guardarlas un año para plantar al siguiente. Monsanto ha obtenido 180 millones de dólares por acuerdos judiciales favorables, aunque este derecho está reconocido por la ONU. Para evitar su uso, fraudulento según ellos, han inventado la semilla suicida que se convierte en estéril en la segunda generación. Quien controla las semillas controla la red alimentaria, pues el grano es la base de la cadena alimenticia. Pero los insectos o las ratas crean sus propias defensas y es necesaria una dosis mayor de veneno, por lo que la toxicidad de las semillas crecerá. Además, el OMG produce menos, justo porque algo de su material genético es ajeno al cultivo y dedica parte de su energía a no ser atacable o reproducible. Estudios independientes han demostrado que los OMG conllevan riesgos severos para la salud: intoxicaciones, alergias, resistencia a antibióticos, dificultades para absorber nutrientes, disrupción endocrina, afectan al crecimiento, infertilidad, desregulación inmune, envejecimiento acelerado, desregulación de genes para síntesis de colesterol y regulación de insulina, cambios en el hígado, riñones, bazo y sistema gastrointestinal, y otros desconocidos: la genética está aún en pañales. Los alimentos con OMG contienen residuos de agrotóxicos hasta 200 veces mayores que los naturales.

Los OMG (Organismos Modificados Genéticamente) no suponen una mejora para la agricultura.
Empiezan a morir niños sanos en menos de 15 días en EEUU por reacciones alérgicas de manera casi constante. Por no hablar de enfermedades relacionadas como las vacas locas, o las ¿gripes? aviar o porcina. No se han realizado pruebas antes de permitir su funcionamiento por ninguno de los países autorizantes, sólo la declaración favorable de las seis hermanas sobre sus productos. Y los países que no han aceptado estos criterios comerciales (Alemania) han sido demandados. Para sustituir al DDT crearon el glifosato (base del Round Up), principal veneno usado hoy en la agricultura potencialmente cancerígeno, que ya producía en 1960 alimentos para el conjunto de la humanidad, pero la pobreza, la desigualdad y la falta de acceso impedían su justo reparto; hoy estos factores se han multiplicado por tres. Millones de campesinos lo han perdido todo para convertirse en parados urbanos, donde son triplemente explotados, a través del pago de su vivienda, la malventa de sus bienes y el bajo salario, cuando hay. Los OMG no suponen una mejora para la agricultura, tienen importantes defectos (enfermedades y otros) y sólo sirven para favorecer el poder de las multinacionales (Tyson Foods, Anheuser-Busch InBev, General Mills, Kellogg y Kraft) que juegan con nuestra salud para enriquecerse. Y los gobiernos en vez de meterlas en la cárcel les piden opinión y consejo; este artículo en EEUU sería motivo de pleito, seguramente ganador. Si alguien controla la alimentación, el clima y la salud de la humanidad tendría un poder temible. Con el historial de las seis hermanas (el gas Zyklon para las cámaras de exterminio, el agente naranja, el napalm o el reciente juicio de Bhopal) no cabe esperar nada bueno. ¿Y qué podría hacer con la ingeniería genética el Hitler del futuro? La energía nuclear mostró los efectos que puede tener la ciencia en manos del capitalismo: 15.000 personas mostraron su rechazo en Madrid el 17 de abril a los OMG. La legislación no defiende el derecho del consumidor a elegir una alimentación libre de transgénicos. Aunque existe la obligación de etiquetar los ingredientes modificados genéticamente en los alimentos, la ley no exige que los productos provenientes de animales alimentados con OMG estén etiquetados, cuando es la alimentación del ganado su principal destino. Por lo tanto, podemos estar consumiendo OMG por medio de carne, leche, huevos o gaseosa. Y hay otro hueco en la legislación. Si un ingrediente tiene menos de un 0,9% de OMG no tiene por qué figurar en la etiqueta. Por tanto, hay pequeñas dosis que comemos sin que podamos saberlo. Hoy tenemos de menú: alergia de primero, esterilidad de segundo y cáncer de postre.


Pero si prefiere otro restaurante, intente:

1) No comprar productos con la expresión soja o maíz modificado genéticamente en la etiqueta: lecitinas de soja, margarinas, mayonesas.

2) Evitar en lo posible los productos precocinados, pues suelen contener harinas, almidón o aceite de maíz o soja, con alta probabilidad de estar contaminados por transgénicos sin que figure en la etiqueta.

3) Consumir productos locales, de temporada y ecológicos. Si consume productos animales, opte por los procedentes de ganadería extensiva o ecológica. La explotación del campo por la ciudad es injusta: permite hasta un 500% de diferencia para el distribuidor entre el precio de los productos comprados al campesino y el de su venta en el supermercado. Comer y comprar se han convertido en actos políticos: la comida no debe ser otro negocio más, morir de cáncer puede resultar peligroso para la salud.
Somos lo que sembramos.


Observad como las corporaciones agroalimentarias nos venden sus productos, nos os dejeis engañar por sus bonitas imagenes y aparentes fines sostenibles, solo profundizando un poco por su web se puede descrubir sus verdaderas intenciones, recomiendo ver la historia de cada una en la wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada)

Web Oficial de Monsanto http://www.monsanto.com/
Web Oficial de Dow http://www.dow.com/
Web Oficial de Tyson Foods http://www.tyson.com/

jueves, 7 de octubre de 2010

La leyes sobre "Seguridad Alimentaria"

 Los proyectos de leyes de “seguridad alimentaria” del Congreso fueron redactados por Monsanto, Cargill, Tysons, ADM, etc. Todos ellos están asociados con lo opuesto a seguridad alimentaria. ¿Qué hay alrededor de esto entonces? Imagínese al mismo demonio- o salones repletos de ellos, vestidos de traje – definiendo a la única alimentación segura y saludable de este país como peligrosa y que carga a los esforzados peones rurales con más trabajo de lo que cualquiera puede soportar, mientras que su propia comida, la de ellos, es a tal punto peligrosa que sólo en los últimos diez años la diabetes ha aumentado un 90 por ciento.

En términos sencillos, los alimentos orgánicos y el renacimiento de la agricultura estaban ganando. No en números absolutos, sino en un cambio paulatino y profundo del público hacia la comprensión de la relación entre su alimentación y su salud, entre una buena alimentación y los verdaderos placeres sociales, entre su propia intervención en la alimentación y la mejora de sus vidas en general, entre los alimentos locales y una economía local floreciente.

El movimiento Slow Food  tenía razón – limitarse a los alimentos que vienen de la propia región y de auténticos agricultores, cocinarlos lentamente y disfrutar de ello junto a familiares y amigos, y el mundo comienza a cambiar para mejor.
Y como nos enfrentamos a una crisis económica sin precedentes, y es difícil estar seguro de lo que tiene valor, una cosa que siempre lo tiene es la comida. Razón por la cual las empresas están tras su control absoluto. Pero, ¿qué obstáculos enfrentan para sitiar completamente los alimentos? Todas las personas de este país que están “bancando” la agricultura ecológica y las huertas urbanas y sobre todo, profundizando en el placer de cada uno y aumentando su participación en todo lo relacionado con la comida.
Los Mercados de Agricultores.Los granjeros locales. La leche genuina. Los huevos frescos. Los puestos de verduras.
Esas son cosas que no solamente deseamos todos, sino que nos empeñamos activamente en conseguir, y que necesitamos mucho. Y allí donde son realmente buenas, están aumentando.

Las corporaciones financieras internacionales, que han provocado estragos en todo el planeta con las sorprendentemente absurdas “soluciones” que resultaron destructivas para todo el mundo, salvo para ellas, son hermanas de los gigantes internacionales de los agronegocios (Monsanto, Cargill, Tysons, ADM, etc.) que están tan agresivamente empeñados en sus propias maneras de “tomar”. Sólo las semillas, los animales, el agua, el suelo.

Y la libertad.

Porque los seres humanos son por lo general buenos y por lo general también increíblemente resilientes e inteligentes, y abandonados a su suerte – es decir, libres – podrían manejar esta colosal estupidez financiera que las corporaciones nos trajeron con el TLCAN, el CAFTA, el GATT y todos los otros esquemas globalizados (que esperan eventualmente completar con el Codex Alimentario). ¿Cómo? Siendo real y localmente productivos. Y la agricultura es la base sólida de eso. Los agricultores producen algo de valor real (algo que todos damos por sentado), y a partir de esa base, prosperan los negocios. Los mercados locales, los procesadores locales de alimentos, las firmas locales de semillas, las empresas locales de herramientas y suministros, los comercios locales y… una economía basada en la realidad. Y algo verdaderamente beneficioso para nosotros, también, empieza a crecer.

Así pues, vemos nuevamente lo que nos ha sido estimulante – Los mercados de agricultores. Los granjeros locales. La leche genuina. Los huevos frescos. Los puestos de verduras. – Y nos damos cuenta de que no sólo son maravillosamente saludables, sino también entretenidos y naturalmente constructores de comunidad. Y más aún, una economía real y profundamente democrática – justamente en un momento en que necesitamos algo que funcione económicamente, que apoye nuestro renacer democrático, y que proteja la comida misma y nuestro fácil acceso a ella.

Y son esas cosas las que amenazan a las corporaciones… la razón por la cual ahora tenemos en el Congreso estos proyectos en masa de leyes de “falsa seguridad alimentaria”. Todo se viene abajo gracias a estos cretinos, y quieren estar allí como buitres para asegurarse de que cada gota de sangre que pueda ser succionada de nuestros recursos y de nosotros, sea de ellos. A saber, tienen que deshacerse de esas cosas buenas e inocentes y, sin embargo, verdaderamente poderosas, que son:

Los mercados de agricultores. Los agricultores locales. La leche genuina. Los huevos frescos. Las puestos de verduras.

¿Y cómo conseguirán eso aquellos que contaminan los alimentos de nuestro país con plaguicidas, hormonas, antibióticos y todo lo demás? Mediante el establecimiento de estándares de “seguridad alimentaria”, tan grotesca, inapropiada y aún cruelmente aplicados a los agricultores y ganaderos independientes locales, que no hay manera de que puedan manejarlo. Imagínese enfrentado a las cien (100) páginas de un formulario del IRS (Servicio de Rentas Internas de EE. UU.) y afrontando una multa de un millón de dólares diarios por arrugarlo. Eso entraría en el campo de juego de la complejidad imposible, mezclada con amenazas, que enfrentan nuestros agricultores. Imagine tener al gobierno y a las corporaciones decidiendo cada cosa simple que usted puede y debe hacer en su cocina y eso respaldado con la amenaza de hasta diez (10) años de prisión por estropearlo – aunque usted nunca haya enfermado a nadie, y las corporaciones sí. Imagine ser supervisado las veinticuatro horas del día por dispositivos satelitales de localización personal GPS que se alimentan en… un banco de datos corporativo, uno de los cuales ahora ha sido trasladado fuera del país para que nadie aquí pueda tener acceso legal para ver lo que hay en él.

Y ¿cómo llegaron tan lejos con semejante esquema de aplicar absurdos estándares industriales a cada una de las granjas del país? Por el miedo a las enfermedades y brotes de epidemias transmitidas por alimentos, que son causadas por ellos mismos.

Cómo funciona: La multinacional Tyson ayuda a Bill Clinton a entrar en la oficina oval. Bill Clinton de manera inmediata y significativa, reduce los estándares de contaminación de las avícolas en señal de gratitud. Y es este tipo de residuos contaminados de las avícolas industriales transnacionales el que hoy en día está implicado como fuente de la gripe aviar. Después hizo fortuna sobre ese miedo. Y, a continuación, la industria avícola utiliza la crisis por ellos creada para expulsar a los pequeños agricultores y tener más control que nunca. Su mantra: No sólo se debe condenar la biodiversidad, debe ser eliminada. Y deshacerse de esos condenados agricultores que la protegen mientras estamos en ello.

Los proyectos de leyes requerirían una tan abrumadora complejidad de normativas, inspecciones, licencias, honorarios y sanciones para cada agricultor que desee vender localmente – un puesto de frutas, en un mercado de agricultores – que nadie podría manejarla. Y ESE es el punto. Todo el punto es el juego sucio. Todo el punto es “estar en el control estricto de lo que se necesita para la supervivencia, porque va a valer una fortuna”.

Por tanto, si usted prefiere las ferias de agricultores, los granjeros locales, la leche fresca, los huevos frescos, los puestos de hortalizas y la libertad, permita que sus amigos sepan qué es lo que persiguen verdaderamente todos esos proyectos de leyes de “falsa seguridad alimentaria” que nos traen con bien planificada malicia, Monsanto, Cargill, Tysons, ADM, etc.



Slow Food nos recuerda dónde necesitamos estar (y nos avisa cuánto ayudaría a cualquier economía local):

• Formar y mantener bancos de semillas para preservar las variedades heredadas, en cooperación con los sistemas alimentarios locales;

• Desarrollar un “Arca del Sabor” en cada ecoregión, donde los alimentos y las tradiciones culinarias sean celebrados;

• Preservar y promover los productos alimenticios locales y tradicionales, junto con su conocimiento y preparación;

• Organizar el procesamiento en pequeña escala (incluidas las instalaciones para productos perecederos y de matadero);

• Organizar celebraciones de la cocina local dentro las fiestas regionales (por ejemplo, la Fiesta de los Campos celebrada en algunas ciudades de Canadá);

• Promover “la educación del gusto”;

• Educar a los consumidores sobre los riesgos de la comida rápida;

• Educar a los ciudadanos acerca de las desventajas de la agroindustria comercial y las granjas industriales;

• Educar a los ciudadanos sobre los riesgos del monocultivo y la dependencia de muy pocos genomas o variedades;

• Desarrollar diversos programas políticos para preservar las granjas familiares;

• Presionar por la inclusión de los problemas de la agricultura ecológica dentro de la política agrícola;

• Presionar contra la financiación gubernamental de la ingeniería genética;

• Presionar contra el uso de plaguicidas;

• Enseñar conocimientos de horticultura a los estudiantes y personas en situación de reclusión, y

• Fomentar la compra ética en los mercados locales.

Pero primero tenemos que detener estos proyectos de leyes o nos quedaremos sin el dinero del rescate financiero y sin los alimentos de la corrida alimentaria. www.ecoportal.net

Linn Cohen-Cole.
Slow Food

sábado, 25 de septiembre de 2010

Red de Semillas insta al gobierno Español a cambiar el modelo agrícola apoyando la soberanía alimentaria y protegiendo la biodiversidad agrícola

Cordoba 13 de septiembre de 2010.- La Red de Semillas "Resembrando e Intercambiando"anima al Gobierno Español que aproveche la oportunidad que brinda el Año Internacional de la Biodiversidad para apostar por los pequeños agricultores y el consumo local y para que retire su apoyo incondicional a los transgénicos, a pesar de la oposición de la mayoría de la población.

La invitación se hace efectiva en el marco del Seminario Internacional sobre Biodiversidad Agrícola en la lucha contra el Hambre y frente a los Cambios Climáticos que tiene lugar del 13 al 15 de septiembre en Córdoba, convocado entre otros por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Durante el Seminario, los organizadores 1 pretenden destacar el papel de la biodiversidad agrícola como base para la seguridad alimentaria, la lucha contra el hambre y como amortiguadora de los efectos previstos del cambio climático y redactarán un documento conclusivo en forma de Declaración para su presentación en la Reunión Plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica que se celebrará el 22 de septiembre en Nueva York.

Sin embargo para que sea creíble el interés del Gobierno Español en estas metas debe de dar un giro radical a sus políticas agrícolas o quedaría en evidencia que sólo se trata de un lavado de cara frente a su pasividad e inoperancia de los últimos años...
Desde la entrada en vigor en España del TIRFAA el 29 de junio de 2004, poco o nada se ha trabajado para poner en marcha los nuevos compromisos adquiridos para la conservacion, promoclon, uso e intercambio de la biodiversidad agrícola. Detallamos a continuación algunos ejemplos:

i) Después de tres años desde la salida de Ley 30/2006, de 26 de julio, de semillas y plantas de vivero y de recursos fitogenéticos, aún no se ha publicado y, más preocupante aún, no se ha trabajado y consensuado con los agentes clave, el Reglamento Tecnico que regulara todos los aspectos relacionados con los Recursos Fitogenéticos en España.
ii) En la actualidad se está trabajando en el Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento General del registro de variedades comerciales, normativa que no tiene en cuenta lo dispuesto en el TIRFM en cuanto a las variedades de conservación (aquella que, para la salvaguardia de la diversidad biológica y gen ética, constituye un patrimonio irreemplazable de recursos fitogenéticos, según recoge la Ley de semillas Española).
iii) Tras más de 15 años del Programa de Conservación y Utilización de Recursos Fitogenéticos, siguen sin financiarse proyectos que contemplen la conservación in situ por parte de los agricultores y sus redes de semillas.
iv) El Gobierno Español no ha informado de cómo van a proceder a desarrollar el indicador sobre biodiversidad en zonas agrícolas, compromiso fundamental para conocer los efectos de la aplicación de los Fondos Europeos de Desarrollo Rural en España (Anexo VIII del Reglamento CE núm. 1974/2006 de la Comisión de 15 de diciembre de 2006 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento CE núm. 1698/2005 del Consejo relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural).
v) A pesar de la opinión contraria de la mayoría de la opinión pública y en contra del interés general, el gobierno continua con su inexplicable política a favor de los transgénicos, lo que aumenta la pérdida de biodiversidad agrícola tal y como se ha constatado en el caso del maíz en producción ecológica.

De esta forma pedimos que el Gobierno Español, que en vez de predicar sea coherente con sus políticas en el territorio donde realmente tiene competencias y haga realidad las declaraciones realizadas en Seminarios y Reuniones Internacionales. Una vez más solicitamos un apoyo político decidido y sin trabas por la biodiversidad agrícola dentro y fuera de nuestro país. 


Comunicado de Prensa de la red andaluza de semillas durante el seminario Internacional sobre Biodiersidad Agricola que tuvo lugar en Cordoba

viernes, 17 de septiembre de 2010

La Agricultura en Al-Andalus


 


Herederos de los hispano-romanos y visigodos, los habitantes de al-Andalus sintieron también vivamente un gran amor por la naturaleza, las huertas y jardines. Conservaron los sistemas de riego de la época preislámica y los mejoraron. No solamente desarrollaron nuevas técnicas de cultivo en las vegas de Granada, Murcia y Valencia, sino también en Córdoba, Toledo, Sevilla y hasta Almería. Fueron estas ciudades los focos principales donde surgió esta literatura agrícola, la mayoría de cuyos autores fueron médicos. Su interés por la agricultura estaba marcado por la preocupación en conocer las aplicaciones médicas y dietéticas de los llamados «simples».

En Córdoba destacó el famoso médico Abû-l-Qasim az-Zahrawi, que murió hacia el año 1009, el Albucasis de los traductores latinos de la Edad Media. Compuso un «Compendio de Agricultura» (Mujtasar kitab al-fialaha).

En Toledo sobresale Ibn Wafid (1008-1074), el Abengüefith de los farmacólogos medievales. Compuso varias obras de medicina, entre ellas el «Libro de los medicamentos simples». Se hizo famosa en toda Europa gracias a la traducción resumida de Gerardo de Cremona: Liber Abenguefith Philosophi de virtutibus medicinarum et ciborum. Fue traducida completamente al castellano y al catalán.

Ibn Wafid estuvo al servicio del rey al-Ma'mûn de Toledo (1037-1075) y para él creó un jardín botánico o «Huerta del Rey» (Yannat as-Sultan), que se extendía por la Vega del Tajo, entre el Palacio de Galiana y el Puente de Alcántara. Fue en este siglo XI, cuando aparecieron en al-Andalus los primeros «Reales Jardines Botánicos», casi quinientos años antes que en la Europa renacentista.

Entre otras obras, Ibn Wafid escribió una «Suma o compendio de Agricultura», cuya versión castellana de la Edad Media descubrió e identificó Millás Vallicrosa en el manuscrito fragmentario de la Biblioteca Nacional de Madrid, procedente del antiguo fondo de la Biblioteca de la Catedral de Toledo. La obra agronómica de Ibn Wafid inspiró uno de los más famosos tratados de agricultura del Renacimiento: la Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera, editada en 1513 por encargo del Cardenal Cisneros. Emilio García Gómez adquirió en Tánger un folleto árabe con fragmentos de varios tratados de agricultura y en 1945 pudo constatar que la traducción castellana de Ibn Wafid, descubierta e identificada por Millás, correspondía a uno de los tratados contenidos en dicho folleto. Actualmente, Bachir Attié ha identificado al autor de este tratado como Abü-I-Qasim 'Abbas al-Nahrawi.

Contemporáneo de Ibn Wafid fue Ibn Bassal, al servicio también de al-Ma'mûn de Toledo. Hizo la peregrinación (Haÿÿ) a Oriente pasando por Sicilia y Egipto. Compuso una extensa obra de agricultura (Diwan al-filaha) y que resumió después en un solo volumen de dieciséis capítulos con el título de Kitab al-qasd wa-l-bayan ( «Libro del propósito y de la demostración» ).

A diferencia de otros autores geopónicos que recurrieron a los autores clásicos, Ibn Bassal parece basarse en experiencias personales y, se puede considerar como el tratado de agricultura más original y objetivo de todos los especialistas andalusíes.

Cuando Alfonso VI conquistó Toledo en 1085, Ibn Bassal emigró a Sevilla y se puso al servicio del rey al-Mu'tamid (1069- 1090), para el que creó una «Huerta del Rey». En Sevilla en- contró al médico toledano Ibn al-Lunquh o Ibn al-Luengo (muerto en 1105), discípulo de Ibn Wafid y al sevillano Ibn al-Haÿÿaÿ. Este último compuso el tratado de agricultura llamado al-Muqni' ( «El suficiente» ) en 1073 y sigue fundamentalmente a los autores clásicos, sobre todo a Yûniyus, desechando los consejos de agricultores ignorantes. También llevó a cabo experiencias personales en el Aljarafe sevillano.

A esta escuela hispalense pertenecieron también Abû-l-Jayr y el autor anónimo de la ‘Umdat at-tabib fi ma’rifat fi kull labib. Asín Palacios estudió en 1943 esta importante obra en su Glosario de voces romances registradas por un botánico anónimo andalusí de los siglos XI-XII. Según él, fue este autor anónimo «quien ideó, sin precedentes hasta hoy conocidos, el sistema de clasificación de las plantas que más se acerca al moderno». Es muy superior a cualquier diccionario de botánica, árabe o europeo, de la Edad Media, incluido el famoso «Tratado de los Simples» de Ibn al-Baytar .

Define y clasifica las plantas con gran precisión y seguridad, no sólo las indígenas sino también las exóticas, procedentes del Medio Oriente y hasta del Extremo Oriente, muchas de las cuales fueron conocidas en Europa después del descubrimiento de las Indias Orientales. Asín Palacios ha subrayado también la importancia de esta obra desde el punto de vista toponímico y lingüístico: la 'Umda del Anónimo sevillano es esencial para conocer el estado de las lenguas romances de la Península Ibérica en el siglo XI.

En Granada destaco at-Tignari, llamado así por haber nacido en Tignar, entre Albolote y Maracena, en la Vega de Granada. Sirvió primero al último rey Zirí de Granada, el emir 'Abd Allah (1073-1090). Compuso un tratado de agricultura titulado Zahr al-bustan wa-nuzhat al-adhan ( «Flor del jardín y recreo de las inteligencias» )o Se lo dedicó a Tamim, hijo del sultán almorávide Yûsuf ibn Tashufin, cuando fue gobernador de Granada {1107-1118). Está dividido en doce artículos o maqâlas y 360 capitulos.

El principal tratado de agricultura fue escrito a finales del siglo XII o principios del XIII por el sevillano Ibn al-'Awwam. Su Kitâb al-filaha al-nabatiyya ( «Libro de la agricultura nabatea» ) es una voluminosa obra dividida en treinta y cinco capítulos. La obra de Ibn al-'Awwam no constituye solamente el tratado agrícola más importante que en este género dio la literatura árabe, sino que es también la obra geopónica de más alto relieve de toda la Edad Media. Es célebre en Europa porque fue el primer tratado árabe de agricultura editado y traducido al español por José Antonio Banqueri (Madrid, 1802) en dos volúmenes.

Finalmente cabe citar a Ibn Luyûn de Almería (1282-1349). Compuso un Kitâb al-filaha o «Libro de la agricultura» en verso y le dio el título de Kitâb ibda' al-malâha wa-inhâ' ar-rayâha fi usûl sinâ'at al-filâha (Libro del principio de la belleza y fin de la sabiduría que trata de los fundamentos del arte de la agricultura). Este tratado ha sido editado y traducido por Joaquina Eguaras {Granada, 1975). Ibn Luyûn se basa principalmente en Ibn Bassal y at-Tignari, aunque no faltan las observaciones recogidas directamente de los entendidos en la materia.

No hay que olvidar que otros autores famosos de al-Andalus se preocuparon también por la Botánica y la Agricultura como Avempace (Ibn Baÿÿa, 1138), Avenzoar (Ibn Zuhr, 1131), Averroes (Ibn Rushd, 1198), el geógrafo al-Bakri (1094) o el oftalmólogo al-Gafiqi (1166).

Todos estos tratados de agricultura constituyen auténticas enciclopedias de economía rural. Aunque lo esencial es la agronomía, no faltan los capítulos dedicados a la zootecnia, veterinaria, administración y gestión de las fincas, selección y contratación de obreros agrícolas, conservación de los productos cosechados, agrimensura, calendario agrícola estacional, etc. También estos autores andalusíes introdujeron importantes capítulos dedicados al cultivo de plantas nuevas: arroz, caña de azúcar, palmera, algodón, lino, albaricoque, berenjena, azafrán, etc.


No es necesario, pues, subrayar la importancia que tuvo la Agricultura en al-Andalus. Basta con recoger este precioso pasaje de Ibn 'Abdûn de Sevilla:


«El príncipe debe prescribir que se dé el mayor impulso a la agricultura, la cual debe ser alentada, así como los labradores han de ser tratados con benevolencia y protegidos en sus labores. También es preciso que el rey ordene a sus visires y a los personajes poderosos de su capital que tengan explotaciones agrícolas personales; cosa que será del mayor provecho para unos y otros, pues así aumentarán sus fortunas; el pueblo tendrá mayores facilidades para aprovisionarse y no pasar hambre; el país será más próspero y más barato, y su defensa estará mejor organizada y dispondrá de mayores sumas. La agricultura es la base de la civilización, y de ella depende la vida entera y sus principales ventajas. Por los cereales se pierden existencias y riquezas, y por ellos cambian de dueño las ciudades y los hombres. Cuando no se producen, se vienen abajo las fortunas y se rebaja toda organización social».

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Impresiones del seminario por la biodiversidad agrícola


Entre los días 13 y 15 de Septiembre se ha celebrado en Córdoba el Seminario Internacional sobre la Biodiversidad Agrícola en la lucha contra el hambre y frente a los cambios climáticos, coincidiendo con el año de la biodiversidad y como preámbulo de la próxima cita el día 22 Nueva York donde se abordarán todos estos temas y más relacionados con el hambre en el mundo y el cambio climático en el consejo de la ONU.
Pudimos asistir a este seminario al cual asistieron varios ponentes internacionales como Modibo Traore, Subdirector General, Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor, FAO. Ahmed Djoghlaf, Secretario ejecutivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica; Shakkel Batti, Secretario del Tratado Internacional sobre los recursos Fitogenéticos para la alimentación y la Agricultura, los cuales abrieron el seminario abordando temas relacionados con la importancia de la biodiversidad para frenar el cambio climático y la relación de esta para frenar el hambre y la malnutrición.
Expusieron todos sus trabajos y proyectos, basándose en cálculos estadísticos y trabajos de síntesis, en los que relacionan los factores ya comentados pero sin indagar en el problema de raíz  ni de forma especifica, tratando superficialmente el problema y exponiendo a los participantes obviedades las cuales estamos acostumbrados a oír en telediarios y medios de comunicación globales.
Tras estas lentas y aburridas se dio paso a Paul Nicholson, un granjero ecológico que es coordinador de Vía Campesina quien expuso la situación que se esta viviendo en el campo rompiendo el esquema que se llevaba hasta el momento entre los ponentes de lavarse las manos ante el problema.

Expuso puntos como:
-         La agrobiodiversidad debe de estar en manos de los campesinos y no en "bunkers" donde se conservan las semillas
-         La conservación y adaptación debe de ser in-situ y no ex-situ, es decir conservarse en el sitio donde se cultivan
-         Los privilegios de monopolio reducen los derechos productivos de los campesinos estos privilegios a los monopolios han facilitado la destrucción de la biodiversidad.
-         Etc, etc.

 Tras estas exposiciones se dio paso a la sesión de tarde donde había previsto una mesa redonda en la que se expondrían todos los problemas y se daría turno a cada uno para hablar a partir de la información recibida a lo largo del día. La introducción corrió a cargo de Hans Herren  Presidente del Millenium Insttute, Co presidente IAASTD y Premio mundial de alimentación, en esta ocasión se hablaron de temas que rozan el problema mas de cerca aunque siempre eludiendo algunos de los motivos por los cuales aún mas de 1000 millones de personas pasan hambre en el mundo así como el problema de la perdida de biodiversidad entre otros.

No obstante nos mostraron planos y fotos del SVALBARD, un banco de semillas ubicado en Noruega excavado a 170 m del nivel del mar previniendo la posible subida del nivel del mar en el futuro, ubicado en el Permafrost a una temperatura de -18ºC.
Las instalaciones constan de un túnel de 95 m donde se llegan a unas cámaras en las cuales las semillas pueden resistir durante mas de 200 años.
El proyecto ha costado alrededor de 9 millones de dólares y su mantenimiento ronda los 100 mil dólares anuales. Como este encontramos otros bancos fitogenéticos, como el de Kew, el Baco del Milenio, en Reino Unido. Todos estos ambiciosos proyectos son muy costosos y alientan especialmente a una elite de tecnócratas que lo unico que buscan es su enriquecimiento personal dándonos la esperanza de salvar un mundo que ellos mism os están destruyendo, en lugar de dejar las semillas a campesinos o a las personas que durante tantas generaciones las han salvaguardado y alimentado a la humanidad. más información sobre el banco de semillas en http://quamtum.blogspot.com/2010/04/la-boveda-global-de-conservacion-de.html




Para terminar se procedió a una ronda de preguntas en las que destacaron los miembros de la Red andaluza de semillas quienes “ofendieron” a los ponentes al preguntar y recordar los puntos eludidos en este seminario tales como el papel de las grandes multinacionales como Monsanto (ver vídeo El mundo según monsanto) en todo el problema de la biodiversidad agrícola, y como el hecho de que exista hambre en el mundo beneficia a un gran numero de corporaciones, cosas que todos sabemos pero que como siempre se niegan o se eluden.

El último día las ponencias corrieron a cargo de Santiago Menendez de Luarca Subsecretario de Medioambiente y Medio Rural y Marino, Manuel Nuñez Gutierrez Director del INIA, si el día anterior fue lento y aburrido y se repetían las mismas cosas desde diversos puntos de vista sin llegar a nada, el último día fue lamentable desde nuestra humilde opinión, políticos demagogos dándose palmaditas en la espaldas por años de trabajo donde a la vista están los resultados, políticas agrarias insostenibles que van hacia su propia destrucción.

Desde nuestra opinión creemos que más de medio siglo de políticas ambientales para erradicar el hambre han sido un fracaso y que no es que ya sea hora es que ya se pasa la hora en la que debíamos haber cambiado todo esto y empezar con proyectos verdaderos alejados de intereses económicos de una elite que se le acaba el tiempo y que ya no saben hacia donde mirar.



miércoles, 8 de septiembre de 2010

El lobby farmacéutico y transgénico en el Gobierno ZP

Cristina Garmendia, Ministra de Ciencia e Innovación era, hasta entrar en el Gobierno de Zapatero, presidenta de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), el mayor lobby pro alimentos transgénicos y fármacos biotecnológicos que hay en España (en el que están otros lobbies como la Fundación Antama o las mayores multinacionales de transgénicos del mundo: Monsanto


Pronto van cumpliéndose las peores expectativas en materia sanitaria y de medio ambiente con el nuevo Gobierno de Zapatero. La jugada de la desaparición de Cristina Narbona y el Ministerio de Medio Ambiente tal y como era en su época, o para mayor exactitud, la absorción por parte del Ministerio de Agricultura (ésta sobre todo química, industrial y con cesiones al lobby pro alimentos transgénicos) de la cartera de Medio Ambiente en el actualmente denominado Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, ha sido muy comentada.